La verdadera prosperidad (Pastor Joel Perdomo)


Introducción

A principios del siglo pasado un predicador alemán del pensamiento positivo hablaba a sus feligreses de un evangelio de prosperidad. Pero al llegar una crisis económica toda su teología se desvaneció y tubo que reconocer su error de predicar un evangelio solamente materialista.
Es fácil predicar mensajes de prosperidad cuando hay abundancia, pero no es fácil decirlo en medio de una crisis económica.
En mi experiencia personal he tenido que enseñarle a muchos cristianos de países pobres cómo ser bendecidos de acuerdo a la palabra de Dios en situaciones donde todo lo que existe es FE. Estas experiencias nos enseñan grandes lecciones que marcan nuestra vida profundamente y que nos ayudan a ser equilibrados y conscientes de las necesidades de los más desprotegidos en la sociedad.
Sobre todo cuando he visto en estos países a cristianos muy pobres, alabando a Dios llenos de gozo como pocas veces lo he visto en otros lugares.
Entonces me surge la pregunta: ¿Quiere Dios que el cristiano sea rico o pobre?


• Riqueza y pobreza.


Ni la riqueza ni la pobreza son sinónimo de disfrutar una buena o mala relación con Dios.
Nadie puede juzgar la condición espiritual de un cristiano por su estado económico y mucho menos decir que ser pobre es estar mal con Dios o que ser rico es igual a estar bendecido.
Enseñar que el cristiano debe, por antonomasia, ser rico es una burda burla para aquellos que de corazón sincero sirven a Dios en países pobres.
Sabemos que a partir de nuestra conversión al evangelio comienza un período de restauración a todo nivel en la vida del cristiano. Pero condenar a millones de cristianos que viven y otros que han muerto en situaciones paupérrimas, por su condición de escasez económica, sería una burla al evangelio y al que dijo: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio.” Mt. 11:5


Santiago dice: “Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado entre vosotros? ( el de Cristo con su menosprecio del pobre).
Si en verdad cumplís la ley real conforme a la escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores. Stg. 2:5-9
Santiago exhorta a través de su filípica a los hermanos que estaban menospreciando al pobre, diciéndoles que son pecadores por el menosprecio y la indiferencia al pobre.


Predicar que el cristiano debe ser rico ¿No ofende acaso a aquellos cristianos que son pobres en todo el mundo y que también aman a Cristo?
Acaso no dijo Cristo: “Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.” Mt26:11
En ningún momento Jesús dijo que la pobreza se terminaría en el mundo con su venida.
Jesús dijo al joven rico: “Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoros en el cielo; y ven y sígueme.
Oyendo el joven ésta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.” Mt. 19:21-23
Ahora bien, NO estoy planteando que el cristiano debe ser pobre para alcanzar el reino, realmente el cristiano puede ser rico o pobre y esto no determina su real prosperidad.


• Job fue rico y pobre a la vez.


En la Biblia encontramos el relato de Job, quien estuvo en los dos extremos (riqueza y pobreza) y ninguno de ellos determinó cuál era su condición espiritual.
Cuando Job poseía todo, Dios mismo dio testimonio diciendo que Job era perfecto.
Y cuando sus amigos lo juzgaron de pecador por su condición de pobreza esto NO le agradó a Dios. De tal manara que los amigos de Job tuvieron que ir a Job para que orara por ellos para que Dios les perdonara por la acusación.
Job aun en su estado de prueba seguía siendo un siervo de Dios y por eso Dios lo recompensó. Este ejemplo nos ilustra que el cristiano puede pasar por situaciones de prueba y eso no es sinónimo de pecado.
Entonces ¿Por qué hay cristianos que han centralizado sus sermones en una falsa prosperidad? Porque existe una prosperidad bíblica, pero no es solo de dinero sino que dice:
“No os afanéis diciendo qué comeremos o qué beberemos o qué vestiremos. Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas éstas cosas. Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas éstas cosas os serán añadidas.” Mt. 7:31-33


En ningún momento el Señor estableció las necesidades económicas como asunto prioritario en la agenda del cristiano. Al contrario, atacó el afán y la ansiedad por estas cosas y declaró que lo importante son los asuntos eternos y que como consecuencia de la búsqueda de éstos él añadiría lo demás.
El afán es falta de fe en un Dios que ha prometido suplir lo que necesitamos.
La Biblia dice: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” Fil. 4:6
Son innumerables los pasajes de la Biblia donde se condena la avaricia por las cosas materiales y se lo compara como pecado de idolatría: Col. 3:6, - 1 Tim. 6:10, Heb. 13:5, - Ef. 5:5


• La verdadera prosperidad.


La verdadera prosperidad del cristiano va más allá del dinero y tiene que ver con un estado de paz con Dios, el prójimo y todo lo que le rodea.
“Amado yo deseo que tu seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” 3 Jn. 2
Algunos quieren utilizar este verso para justificar la falsa prosperidad, pero déjame decirte que de un saludo de una carta no se puede postular una verdad bíblica.
En esta carta, Juan, está saludando a su hermano Gayo, pero esto no es una promesa de Jesucristo, ni un mandamiento, sino el deseo de Juan, de que su hermano Gayo sea bendecido. Usar éste pasaje para decir que Dios quiere que seamos ricos es incorrecto.
En la oración del Padre nuestro el Señor enseñó a orar con dependencia total de él en nuestras necesidades básicas cuando dijo: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.”
Dios ha prometido suplir nuestras necesidades y esa promesa vale más que todo el dinero del mundo, porque Dios no miente. El dinero se agota, pero la promesa no.
“Mi Dios pues suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en Cristo Jesús” Fil. 4:19
¿Por qué no mejor aferrarnos al dador, que a la dádiva? Es preferible aferrarse a la promesa que no falla; que al dinero que sí falla.
Pablo dice: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.” Fil. 4:12
Nuestro servicio a Dios es incondicional y no podemos depender de la calidad de nuestra situación económica para servir y seguir al Señor.
Creemos que el cristiano es bendecido desde el momento que se convierte a Dios, pero el tema de la prosperidad es periférico dentro de todo el contexto de la Biblia y cuando predicamos solo prosperidad ignoramos el objetivo central para el cual hemos sido llamados como hijos de Dios.
El cristiano puede ser probado pasando por dificultades a cualquier nivel y esto lo vimos en la vida de Job que nos sirve de ejemplo ( Rom. 15:4.)
Santiago dice: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.” Stg. 1:2-3
Otras citas: Lc. 8:13, Rom. 5:3-5, Stg. 5:11, 1Pedro: 1:6-7
Jesús dijo: “ Estas cosas os he hablado para que en mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Jn. 16:33


Conclusión:


1. Dios ha prometido suplir nuestras necesidades económicas y de todo tipo.
2. La Biblia condena la avaricia por las cosas materiales y le llama idolatría.
3. La riqueza material no es el mensaje central del evangelio y el énfasis marcado a la enseñanza sólo de éste tema desvirtúa el mensaje primordial de la Biblia (El amor al prójimo.)
4. Ni ser rico o pobre determina la condición espiritual del cristiano.
5. El cristiano puede ser probado y eso lo afirma toda la Biblia.
6. El primer lugar en nuestra vida lo debe tener Dios y la búsqueda de su reino. Como consecuencia Dios promete que proveerá los medios (Trabajo, negocio, etc.) para suplir nuestras necesidades.
7. Dios puede bendecir hasta la saciedad al cristiano y no hay nada de malo en ello, siempre que se le dé a Dios el primer lugar en su vida (de hecho y NO de palabra.)

El Verdadero Amor (Zaida C. de Ramón)

Señor, ¡qué bueno es amarte!
Oh, ¡qué bueno es serte fiel!
¡Qué bueno es en todo tiempo
una alabanza  tener!

Quiero alabarte, adorarte
en espíritu y verdad
y así poder compartir
tu amor con la humanidad.

Es necesario entregarse
sin reservas, mi Señor
para poder conocer
ese verdadero Amor.

Aquel que Tú nos mostraste
en aquella cruenta cruz
manifestándolo al mundo
en tu Hijo amado: JESUS.

Perfeccióname, Dios mío;
perfeccióname en tu amor
para guardar siempre puro
y santo mi corazón.

Ese amor que es sufrido,
que en vez de recibir, da;
no se goza en la injusticia,
mas se goza en la verdad.

Aquel que no tiene envidia,
no sabe de vanidad,
todo lo cree y soporta,
que es y siempre será.

Es el camino excelente,
también es la Ley real,
es mayor que la esperanza
y que la fe: la Caridad.

Ese es el amor, Dios mío,
que quiero manifestar
a este mundo que se pierde
porque no sabe amar.

Llena de amor a tu pueblo;
se establezca la unidad;
para que entonces podamos
al mundo testificar
que el REY de Reyes hoy reina
y por siempe reinará.

Ensayo respecto a los pactos parte 1º

Éxodo 34:10.  Él dijo: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo: haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna; y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra de Jehová; porque será cosa terrible la que yo haré contigo.

Este es un tema muy delicado pues puede poner en juego nuestra libertad como cristianos. Pero no nos asustemos, pues el amor de Dios es mayor a cualquier ley o pacto existente.

Si buscamos en internet vamos a encontrar muchos argumentos y acusaciones, mas la mayoría de ellos se olvidan de la fuente principal de un cristiano: La Biblia.

Una vez más quiero recordarles que no soy pastor ni nadie que pueda hacerle a ustedes actuar de determinada manera. Solo comparto mi sincero estudio al respecto. La revelación en sus vidas es del Espíritu Santo.

Primero debemos entender que es un pacto, una alianza, un voto y un juramento. Muchos entienden que es lo mismo, pero esto no es así. ¿Y porqué es importante saber las diferencias? Porque éstas diferencias hacen a nuestra relación directa con Dios.
Empecemos
El pacto es un convenio o tratado solemne, estricto y condicional entre dos o más partes en que se establece una obediencia a cumplir uno o varios acápites establecidos en un contrato formal y en que ambas partes se comprometen a ejecutar ciertas acciones y a recibir retribuciones de la otra parte por su cumplimiento. Ejemplo de esto es un contrato de trabajo, un pacto con una persona (matrimonio y fidelidad), o bien pactos elevados como los establecidos por Jehovah o Yahveh con Abraham respecto al pueblo de Israel que iba a salir de sus simientes. Pacto es sinónimo de alianza.
Una alianza es un acuerdo o pacto entre dos o más personas, hecha a fin de avanzar objetivos comunes y asegurar intereses en común.
El voto es un Ruego que se hace para solicitar un favor o gracia, en especial de carácter religioso. Promesa que se hace en relación a un ruego tal.

El eje principal de la Biblia es la soberanía de Dios y la redención del hombre por medio del pacto de Dios. En los diferentes estudios realizados por la mayoría de las denominaciones ha quedado claro que en la biblia Dios hizo 8 grandes pactos.

Además hubo siervos de Dios que hicieron pactos (alianzas) con el pueblo y con otros reyes. Estos tuvieron influencias en la historia de Israel. Algunos fueron positivos y otros negativos.

Dios es nuestro soberano universal, quien hizo pacto con la humanidad. Nosotros no tenemos autoridad para obligarlo a cumplir pactos que nosotros promovemos, mucho menos pactos que Él no confirma. Pero sí podemos tratar de tener una bendición especial por medio de los votos. Pero si bien podemos sacar mucho provecho de estos, debemos tener especial cuidado de cumplirlos.

En la concordancia de mi biblia virtual (Reina Valera 1965) la palabra pacto aparece en 284 versículos. La palabra alianza en 19 versículos. La palabra voto en 62 versículos.


Sin embargo debemos tener presente que no necesariamente debe especificarse una de estas palabras para comprender cuando se realiza un pacto, alianza o voto. Por ejemplo los reyes se cazaban con princesas de otros reinos para formar una alianza, y si hablamos de un nazareno sabemos que este hizo un voto aunque no se lo mencione específicamente.


Con estos datos elaborare este ensayo.

Continúa en la parte 2º

Ensayo respecto a los pactos parte 2º

LOS PACTOS DE DIOS
Como vimos anteriormente uno de los ejes principales de la Biblia es la redención del hombre. Después del pecado en Edén, el hombre perdió la gracia de Dios. Pero Dios estableció diferentes pactos con el cual este podría redimirse.

-El pacto edénico fue el primer pacto que Dios hizo con el hombre (Gn. 1:26-31; 2:16-17)
-El pacto adámico fue hecho con el hombre después de la caída (Gn. 3:16-19)
-El pacto de Noé fue hecho con Noé y sus hijos (Gn. 9: 1-18)
-El pacto abrahámico es una de las grandes revelaciones de Dios concernientes a la historia futura, y en él fueron dadas profundas promesas. (Gn. 12:1-4; 13:14-17; 15:1-7; 17: 1-8)
-El pacto mosaico fue dado a través de Moisés para los hijos de Israel mientras que estaban viajando desde Egipto hacia la Tierra Prometida (Ex. 20:1 - 31:18)
-El pacto palestino era un pacto incondicional en conexión con la posesión final de la tierra por parte de Israel (Dt. 30:1-10)
-El pacto davídico era un pacto incondicional en el cual Dios prometió a David un linaje real sin fin, un trono y un reino, todos ellos para siempre. (2 S. 7:4-16; 1 Cr. 17:3-15)
-El nuevo pacto, profetizado en el Antiguo Testamento y que tendrá su cumplimiento primario en el reino milenario, es también un pacto incondicional.

Veamos con más detalles algunos de ellos.
El pacto abrahamico.
Genesis 12:2,3 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré; y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Genesis cap.15 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y soy tu galardón sobremanera grande. Y respondió Abram: Señor Jehová ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijos, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Dijo más Abram: Mira que no me has dado hijos, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa. Y luego vino a él la palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede. Y le llevó fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente. Y creyó a Jehová, y Él se lo contó por justicia.

También Dios hizo pacto con Abraham sobre la nación de Israel.

Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra. Y él respondió: Señor Jehová ¿en qué conoceré que la he de heredar? Y le dijo: Apártame una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino. Y tomó él todas estas cosas, y las partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de otra; mas no partió las aves. Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba. Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el pavor de una grande oscuridad cayó sobre él… Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se dejó ver un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasó por entre los animales divididos. En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates; Los cineos, los cenezeos, los cadmoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.

De estos 2 pactos de Dios saldrían otros dos pactos. EL pacto Mosaico y al Davidico
El pacto mosaico fue dado a través de Moisés para los hijos de Israel mientras que estaban viajando desde Egipto hacia la Tierra Prometida (Ex. 20:1 - 31:18).En Éxodo, y ampliado en muchas otras porciones de las Escrituras, Dios le dio a Moisés la ley que era para gobernar su relación con el pueblo de Israel. Los aproximadamente seiscientos mandamientos específicos están clasificados en tres divisiones principales: a) los mandamientos, conteniendo la voluntad expresada de Dios (Ex. 20:1-26); b) los juicios, relacionados a la vida social y cívica de Israel (Ex. 21: 1 - 24:11), y c) las ordenanzas (Ex. 24:12 - 31:18).
La ley mosaica era un pacto condicional e incorporaba el principio de que si Israel era obediente, Dios les bendeciría, pero si Israel era desobediente, Dios les maldeciría y les disciplinaría. Esto es destacado especialmente en Deuteronomio 28. Aunque ya se había anticipado que Israel fracasaría, Dios prometió que Él no abandonaría a su pueblo (Jer. 30:11). El pacto mosaico también fue temporal y terminaría en la cruz de Cristo. Aunque contenía elementos de gracia, era básicamente un pacto de obras.
Éxodo 34:10.  Él dijo: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo: haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna; y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra de Jehová; porque será cosa terrible la que yo haré contigo.
El pacto davídico (2 S. 7:4-16; 1 Cr. 17:3-15) era un pacto incondicional en el cual Dios prometió a David un linaje real sin fin, un trono y un reino, todos ellos para siempre. En la declaración de este pacto Jehová se reserva el derecho de interrumpir el actual reinado de los hijos de David si era necesario el castigo (2 S. 7:14-15; Sal. 89:20-37); pero la perpetuidad del pacto no podía ser quebrantada.
1 cronicas 17:1-15. Y aconteció que morando David en su casa, dijo David al profeta Natán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto de Jehová debajo de cortinas. Y Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo. Y sucedió que en aquella misma noche vino palabra de Dios a Natán, diciendo: Ve y di a David mi siervo: Así dice Jehová: Tú no me edificarás casa en que habite: Porque no he habitado en casa alguna desde el día que saqué a los hijos de Israel hasta hoy; antes estuve de tienda en tienda, y de tabernáculo en tabernáculo. Dondequiera que anduve con todo Israel ¿hablé una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé que apacentasen mi pueblo, para decirles: Por qué no me edificáis una casa de cedro? Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: Así dice Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás del rebaño, para que fueses príncipe sobre mi pueblo Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y he talado a todos tus enemigos de delante de ti, y te he hecho gran nombre, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. Asimismo he dispuesto lugar a mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite en su lugar, y no sea más removido; ni los hijos de iniquidad lo consumirán más, como antes, y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel; mas humillaré a todos tus enemigos. Además te hago saber que Jehová te edificará casa. Y será que, cuando tus días fueren cumplidos para irte con tus padres, levantaré tu simiente después de ti, que será uno de tus hijos; y afirmaré su reino. Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente. Yo le seré por Padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquél que fue antes de ti; y yo lo afirmaré en mi casa y en mi reino eternamente; y su trono será firme para siempre. Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.
Como el pacto abrahámico garantizaba a Israel una identidad eterna como nación y la posesión eterna de la tierra, así el pacto davídico les garantizaba un trono eterno y un reino eterno (Dn. 7:14). Desde el día en que el pacto fue establecido y confirmado por el juramento de Jehová, hasta el nacimiento de Cristo, a David no le faltó un hijo que se sentase en el trono; y Cristo el eterno Hijo de Dios e Hijo de David, siendo el justo heredero de aquel trono y el Único que se sentaría en aquel trono , completa el cumplimiento de esta promesa hecha a David de que un hijo se sentaría en este trono para siempre.
Lucas 1:27-33 Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel a donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Y cuando ella le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería ésta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y he aquí, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; y reinará sobre la casa de Jacob por siempre; y de su reino no habrá fin.

Luego nuestro Señor establecería un nuevo pacto. Pero antes veamos otros aspectos de los pactos.

En estos pactos vemos la gran fidelidad de Dios. En el pacto con Abraham, ya que cumplió su pacto y su profecía, cuando después del la esclavitud en Egipto su descendencia ocupo la tierra que le prometió, y cuando mediante su descendencia se bendijo a toda la tierra. En el caso de Moisés ya que mediante la ley se formo la nación de Israel con sus sacerdotes, jueces y su ejército. De este modo, como nación, expulsaron a los moradores la tierra prometida y la ocuparon. En el pacto con David, pues a pesar  de que algunos de sus descendientes no fueron del todo aceptados por Dios, y a pesar de que las demás tribus se apartaron de su casa, nunca falto un rey de su descendencia.

Qué gran demostración de amor y lealtad de Dios. Todos sus pactos se cumplieron y se cumplirán.

Sin embargo estos no son los únicos pactos de los que habla la biblia. A continuación trataremos este tema.

Ensayo respecto a los pactos parte 3º

Los Pactos en la Biblia

Sabemos de los beneficios que los Pactos de Dios traen a nuestras vidas y sabemos que estos se cumplirán pues son pactos de Dios. Sin embargo hoy muchos hermanos insisten en hacer pactos de hombres con Dios. Esto ha generado varios debates.

La gran mayoría que diciente con respecto a que nosotros hagamos pactos con Dios afirman que en la Biblia solo hay mención de pactos que Dios hizo con el hombre y que no hay ninguna mención de pactos de hombres con Dios. La verdad es que para que tenga carácter de pacto debe haber como mínimo 2 partes. Pero seamos objetivos y veamos que sí hay en la biblia pactos de hombres con Dios (Quizá también promovidos por Él) y pactos entre hombres.

Para no hacer el ensayo muy pesado y tedioso les dejo las citas bíblicas que pueden leer haciendo clic en el enlace.

Pactos de los patriarcas.

Estos pactos se realizaron porque los patriaras de aquel tiempo reconocían que los patriarcas que servían a Jehová eran bendecidos en gran manera.

-       Pacto entre Abraham y Abimelec. Génesis 21:22-34.
-       Pacto entre Isaac y Abimelec de filistea. Génesis 26:17:33
-       Pacto entre Jacob y Laban. Génesis 31:41-55

Pactos de los reyes. Positivos.

Cuando un rey reconocía la Soberanía de Dios y decidía andar en sus caminos, hacia pacto con Dios y con el pueblo de servirle en todos sus caminos. Era en realidad una confirmación del pacto de Dios. Ellos se comprometían a cumplir la parte que les correspondía. Recordemos que un pacto requiere como mínimo de dos partes. Isaias insto en el tiempo de Joiada de Ezequías y Josías a confiar en este pacto y no en Alianzas con otros reinos.

-       Pacto de David. 2Samuel 5:1-5, 1Crónicas 11:1-3
-       Pacto de Joiada con el pueblo. 2Reyes 11:12:30, 2Cronicas 23:1-18
-       Pacto de Ezequías y el pueblo. 2Crónicas 29:3-11
-       Pacto de Josías y el pueblo. 2Crónicas 34-29-32

Pactos de los reyes. Negativos.

Era costumbre de los reyes hacer alianzas con otros reyes mediante el matrimonio. Esto era para asegurar su permanencia. En este caso veremos dos pactos directos, sin matrimonio mediante, donde la alianza se hace por medio de palabra. Estos pactos no fueron aprobados por Dios, y lo dejo claro por medio de sus profetas como en el caso de Amós e Isaías.

-       Pacto de Baasa con Ben-Adad. 1Reyes 15:19
-       Pacto de Acab y Ben-Adad II. 1Reyes 20:34.

Otros pactos.

-       David y Abner. 2Samuel 3:6-21.
-       Pactos de Salomón con Hiram. 1Reyes 5:1-18
-       Pacto de liberar a los oprimidos. Jeremías 34:8-22
-       Pacto de despedir mujeres. Esdras 10:3

Hay otros pasajes referentes a pactos y alianzas. Aquí les dejo un enlace para que busquen los textos, solo deben escribir la palabra que quieran buscar: Pactos

Espero que esta información les sirva para despejar algunas dudas. Como ya les comente mi idea es poder brindarles la información para que ustedes con la ayuda del Espíritu Santo puedan decidir con el corazón.

Solo quiero que recuerden que para establecer un pacto con Dios el debe aceptar las condiciones, pues un pacto requiere por lo menos dos parte.

En lo personal creo que no se puede exigir en algo al Todo Poderoso. ¿Entonces qué es lo más aconsejable? Aferrarse al pacto que Él hizo con nosotros. Además Dios nos permite acudir a su misericordia de formas especiales: Los votos.


Continúa parte 4º

Ensayo respecto a los pactos parte 4º

Génesis 28:20-22 E hizo Jacob voto, diciendo: Si Dios va conmigo, y me guarda en este viaje que voy, y me da pan para comer y vestidura para vestir, y si vuelvo en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios, y esta piedra que he puesto por columna, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.

Génesis 31:11-16 Y el Ángel de Dios me habló en un sueño diciendo: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. Y Él dijo: Alza ahora tus ojos, y mira; todos los machos que cubren a las ovejas son listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste la columna, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tus padres. Y respondió Raquel y Lea, y le dijeron: ¿Acaso tenemos todavía parte o heredad en la casa de nuestro padre? ¿No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio? Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.

Como ya vimos un pacto es una alianza de dos o más partes, en que se establece una obediencia a cumplir uno o varios acápites establecidos.

El voto es algo diferente. El voto compromete nuestra alma a cumplir lo que prometimos. Los votos no comprometen a la otra parte, es una promesa que se hace en función de solicitar un favor o una gracia de Dios, pero queda a disposición de Él darnos el favor o gracia. En el caso de que Él otorgase ese favor, es nuestra responsabilidad cumplir esa promesa.

Hacer un voto es una gran responsabilidad.

Deuteronomio 23:21-23. Cuando prometieres voto a Jehová tu Dios, no tardarás en pagarlo; porque ciertamente Jehová tu Dios lo demandará de ti, y sería pecado en ti. Mas si te abstuvieres de prometer, no sería pecado en ti. Aquello que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, aun la ofrenda voluntaria conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, lo cual prometiste con tu boca.

Los votos estaban contemplados antes de la ley de Moisés y aun dentro de esta ley también se contemplan los votos.

Levítico 22:17-21. Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda por todos sus votos, y por todas sus ofrendas voluntarias que ofrecieren a Jehová en holocausto; De vuestra voluntad ofreceréis macho sin defecto de entre las vacas, de entre los corderos, o de entre las cabras. Ninguna cosa en que haya falta ofreceréis, porque no será acepto por vosotros. Y cualquiera que ofreciere sacrificio de paz a Jehová para cumplir su voto, u ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, sin defecto será acepto; no ha de haber en él falta.

Hacer un voto no puede ser algo a la ligera.

Proverbios 20:25. Lazo es al hombre el devorar lo santo; y reflexionar después de haber hecho los votos.

A continuación veremos dos ejemplos de votos, que pueden hacernos reflexionar sobre los votos que estemos dispuestos a ofrecer.

El voto de Jefté.

Jueces 11:29-40. Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés; y de allí pasó a Mizpa de Galaad; y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón. Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si en verdad entregas a los hijos de Amón en mis manos, sucederá que, cualquiera que salga de las puertas de mi casa a recibirme cuando yo vuelva en paz de los hijos de Amón, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto. Y Jefté pasó adonde estaban los hijos de Amón para pelear contra ellos; y Jehová los entregó en su mano. Y los hirió de grandísimo estrago desde Aroer hasta llegar a Minit, veinte ciudades; y hasta la vega de las viñas. Así fueron sometidos los hijos de Amón delante de los hijos de Israel.

Y cuando Jefté llegó a su casa en Mizpa, he aquí que su hija salió a recibirle con panderos y danzas, y ella era su única hija; fuera de ella no tenía hijo ni hija. Y aconteció que cuando él la vio, rasgó sus ropas, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen; porque he abierto mi boca a Jehová, y no podré retractarme. Ella entonces le respondió: Padre mío, si has abierto tu boca a Jehová, haz de mí como salió de tu boca, pues que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos, los hijos de Amón. Y además dijo a su padre: Permite que me sea hecho esto; deja que por dos meses vaya yo y descienda por los montes y llore mi virginidad, yo y mis compañeras. Él entonces dijo: Ve. Y la dejó por dos meses. Y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes. Y aconteció que pasados los dos meses ella volvió a su padre, quien hizo con ella conforme a su voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón. De aquí fue la costumbre en Israel que de año en año iban las doncellas de Israel a endechar a la hija de Jefté galaadita, cuatro días en el año.

El voto de Ana.

1 Samuel 1:9-28. Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, mas dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.Y sucedió que mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. Mas Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Aleja de ti tu vino. Y Ana le respondió, diciendo: No, señor mío; mas yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni licor, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. No tengas a tu sierva por una hija de Belial; pues por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. Y Elí respondió, y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y la mujer siguió su camino, y comió, y no estuvo más triste.

Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y se volvieron, y vinieron a su casa en Ramá. Y Elcana conoció a Ana su esposa, y Jehová se acordó de ella. Y aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto se lo pedí a Jehová.

Después subió el varón Elcana con toda su familia a ofrecer sacrificio a Jehová, el sacrificio de cada año, y su voto. Mas Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado, y entonces lo llevaré para que se presente delante de Jehová, y se quede allá para siempre. Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te pareciere; quédate hasta que lo destetes; solamente Jehová cumpla su palabra. Y se quedó la mujer, y crió a su hijo hasta que lo destetó. Y después que lo hubo destetado, lo llevó consigo, con tres becerros, y un efa de harina, y un odre de vino, y lo trajo a la casa de Jehová en Silo; y el niño era pequeño. Y matando el becerro, trajeron el niño a Elí. Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. Por lo cual yo también lo he dedicado a Jehová; todos los días que él viviere, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.

Sí los votos están contemplados en la biblia, pero en la biblia también se nos muestra el grado de seriedad que tienen los mismos. Por tanto no es algo que puede hacerse a la ligera.

Tengamos cuidado de que nadie nos tiente a hacer votos que comprometan nuestra alma, argumentando que con eso demostramos nuestro grado de fe. EL VOTO ES P-E-R-S-O-N-A-L, al igual que nuestra fe.

Sin embargo tenemos hoy recursos mucho mayores que estos pactos mencionados y que los votos para obtener favor y gracia.

Estos se resumen en el amor y la misericordia de Dios. Veamos que enseño Jesús al respecto.